La temperatura de color dentro del hogar

Siendo una de las herramientas más poderosas para cualquier arquitecto de iluminación, la temperatura de color de una lámpara cuenta con toda capacidad de transformar y efectuar sentimiento en la arquitectura.

Elegir una luz cálida, fría o neutra depende mucho del espacio y decoración de un ambiente.

El tipo de iluminación juega un papel que influye en la decoración de un espacio. La luz puede afectar a la sensación que se percibe de un ambiente, ´por ejemplo, no es la misma luz que buscamos en la cocina, un dormitorio o una sala.

En cada zona empleamos una actividad y por lo tanto necesitamos diferentes tipos de iluminación que ayuden a crear ese ambiente que tanto anhelamos.

La temperatura de color se mide en grados Kelvin y solo se aplica a las luces blancas. Cuanto menor sea el número, la luz es más cálida, e inversamente, cuanto mayor sea el número, la luz es más fría.


Por lo general, una luz blanca cálida de unos 2700 K es la que se usa en el hogar. Principalmente son luces incandescentes, halógenas o que ahorran energía. El resplandor amarillento crea una atmósfera interior cálida y acogedora, y el color resulta relajante.

Poner luz cálida en una oficina puede ser divertido, pero crea demasiados contrastes en la sala. Los ojos tendrán que hacer un esfuerzo enorme para adaptarse continuamente, lo que puede ser muy agotador. Por eso una buena idea es elegir una iluminación más intensa en las áreas de trabajo, como una oficina, escritorio o cocina, con temperaturas de color más altas (3000 - 4000 K) o una luz blanca fría (más de 5000 K). En esta oportunidad, tuvimos una entrevista en exclusiva para Zen Grupo Inmobiliario, con Kathia Humala, Diseñadora de Interiores de K'anka, desde nuestro Edificio Arnaldo Márquez, quien nos dirá algunos tips para hacer un buen uso de la iluminación en nuestro hogar.



23 vistas

© 2023 by Salt & Pepper. Proudly created with Wix.com